Ánodo de magnesio 1/2" 18x500 - NADO (antes de 2018) 83.30.16
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DATOS TÉCNICOS
Dimensiones y peso por unidad de venta: 1 uds.
Ánodo de magnesio 1/2" 18x500 - NADO (antes de 2018) 83.30.16
Protección contra la corrosión electroquímica en calentadores de agua
El ánodo de magnesio es un elemento operativo clave en los depósitos y calentadores de acero esmaltado, proporcionando una protección eficaz contra la acción corrosiva del agua de consumo. En combinación con la capa de esmalte, crea un sistema integral de protección anticorrosiva que protege la estructura metálica del dispositivo frente al efecto nocivo del electrolito.
Principio de funcionamiento y protección galvánica
En las instalaciones de agua que utilizan diferentes materiales como acero, cobre o latón, se forman naturalmente microceldas de corrosión. La diferencia de potenciales eléctricos entre los metales provoca una corrosión electroquímica acelerada del elemento más débil. El ánodo de magnesio resuelve este problema mediante la protección galvánica: se convierte en un ánodo de sacrificio que se consume en lugar de la superficie metálica protegida.
La construcción del ánodo con un diámetro de 18 mm y una longitud de 500 mm con rosca de 1/2" ha sido diseñada especialmente para los depósitos HEWALEX, serie NADO (400/500) fabricados antes del año 2018. La versión de cadena se utiliza en situaciones de espacio de montaje limitado, donde el ánodo de varilla estándar no puede instalarse correctamente.
Servicio y sustitución del elemento operativo
El ánodo de magnesio es un elemento consumible cuya durabilidad depende directamente de la calidad y la dureza del agua de consumo. La velocidad de desgaste no está definida con precisión y puede variar significativamente entre instalaciones. Por este motivo, se recomienda realizar un control regular del estado del ánodo al menos una vez cada dos años.
La sustitución debe realizarse cuando se detecte un desgaste que supere la mitad del volumen inicial del elemento. Algunas fuentes recomiendan el cambio cuando el desgaste es superior a dos tercios del volumen inicial; sin embargo, el enfoque más seguro es la sustitución al alcanzar la mitad del desgaste. El periodo máximo entre sustituciones no debe exceder los dos años.
El cambio regular y documentado del ánodo puede ser una condición para mantener la garantía del fabricante del dispositivo de calefacción. El descuido de este procedimiento resulta en la pérdida de la protección de la garantía y en una corrosión acelerada del propio calentador.
Importancia para la durabilidad de la instalación
Un ánodo de magnesio operado correctamente prolonga significativamente la vida útil de todo el sistema de calefacción. Su funcionamiento evita la formación de focos de corrosión en las paredes del depósito, lo que podría provocar la perforación del contenedor y el fallo de toda la instalación. Invertir en la sustitución regular de este elemento relativamente económico protege contra reparaciones costosas o la necesidad de sustituir todo el calentador.
El tamaño y el método de montaje del ánodo deben adaptarse al tipo y capacidad del calentador específico, lo que garantiza la eficacia óptima de la protección galvánica de todo el sistema.

