Soportes para cables para compartimento, 4 unidades, para cuadros PrismaSet LVS08868
PRODUCTOS SUGERIDOS
DATOS TÉCNICOS
Dimensiones y peso por unidad de venta: 1 uds.
Soportes para cables para compartimento, 4 unidades, para cuadros PrismaSet LVS08868
Soportes de cables profesionales para cuadros PrismaSet
Los soportes de cables LVS08868 constituyen un elemento clave del sistema de organización de conductores en los cuadros PrismaSet, garantizando un guiado ordenado y seguro de la instalación eléctrica.
Construcción y materiales
Los elementos están fabricados en metal de alta calidad, lo que garantiza su durabilidad y resistencia a daños mecánicos y a la corrosión. La estructura metálica proporciona un soporte estable para los mazos de cables, manteniéndolos en la posición correcta durante todo el periodo de explotación de la instalación.
El kit contiene 4 unidades de soportes, lo que permite una separación y organización eficaz de los diferentes grupos de conductores dentro de un mismo compartimento del cuadro. Esta configuración permite agrupar lógicamente los cables según su función o circuitos, facilitando significativamente los trabajos posteriores de mantenimiento y modernización de la instalación.
Dimensiones y compatibilidad
El ancho de un solo soporte es de 300 mm, lo que proporciona una superficie de apoyo adecuada para los mazos de cables estándar utilizados en cuadros industriales y de edificios. Sus dimensiones compactas permiten un aprovechamiento óptimo del espacio interno del cuadro, sin limitar el acceso a otros componentes de la instalación.
Los elementos han sido diseñados especialmente para trabajar con los cuadros de la familia PrismaSet, garantizando un ajuste perfecto y un montaje sencillo sin necesidad de modificaciones adicionales en la infraestructura existente.
Aplicación y beneficios prácticos
Estos soportes se utilizan tanto en nuevas instalaciones eléctricas como en la modernización de sistemas de distribución existentes. El principal beneficio es la organización del guiado de conductores, lo que se traduce en una identificación más fácil de los circuitos individuales durante los trabajos de mantenimiento o diagnóstico. Además, la disposición correcta de los cables reduce el riesgo de daños mecánicos y mejora la estética general de la ejecución de la instalación eléctrica.

